Etapas y afectados

Etapas de la enfermedad:

Hohen y Yhar establecieron los 5 niveles (“estadios”) clásicos de progresión de la enfermedad de Parkinson. Hay que hacer hincapié de nuevo en que ni mucho menos todos los pacientes que la sufren van a evolucionar hasta los últimos niveles:

– Estadio 1: Síntomas leves, afectan solo a una mitad del cuerpo.
– Estadio 2: Síntomas ya bilaterales, sin trastorno del equilibrio.
– Estadio 3: Inestabilidad postural, síntomas notables, pero el/la paciente es físicamente independiente.
– Estadio 4: Incapacidad grave, aunque el/la paciente aún puede llegar a andar o estar de pie sin ayuda.
– Estadio 5: Necesita ayuda para todo. Pasa el tiempo sentado o en la cama.

Solamente el 15% de las personas afectadas por Parkinson llegan a padecer un grado de deterioro motor tan grave que necesiten ayuda constante para hacer cualquier actividad, dependan de otras personas y se pasen la mayor parte del tiempo en una silla o en la cama, sin poder moverse en absoluto por sí mismas. Si la cifra le parece muy alta y le atemoriza, dele la vuelta: el 85% de las personas que padecen de Parkinson no terminarán en silla de ruedas.

Curso de la enfermedad:

La velocidad de progresión de la enfermedad es muy variable según qué pacientes. Aunque el párkinson es una patología progresiva, con la medicación antiparkinsoniana adecuada a cada caso y las terapias de rehabilitación complementarias, se puede frenar el ritmo de avance (velocidad) y la intensidad (molestia) de los síntomas razonablemente. La calidad de vida cotidiana puede ser satisfactoria durante muchos años. En general, las formas rígido-acinéticas son más molestas y menos controlables que las formas temblorosas del Parkinson.

¿A quién afecta?

Afecta prácticamente por igual a hombres que a mujeres. Existe en todas las razas y todos los continentes, con ligeras variaciones. En España se calcula que puede haber cerca de 150.000 personas afectadas por Parkinson. Cada año, surgen aproximadamente 20 nuevos casos de personas enfermas de Parkinson de cada 100.000 habitantes. A partir de los 65 años de edad, el número de personas afectadas aumenta de tal manera que alcanza el 2%, es decir, que en un grupo de 100 personas mayores de 65 años dos de ellas padecerán esta dolencia.